SOCIAL

Nuestro cerebro responde de manera diferente con personas de diversos entornos socioeconómicos

Curación de Contenido por Gustavo Novelo

Nuestro cerebro responde de manera diferente cuando hablamos con una persona de un entorno socioeconómico diferente al nuestro en comparación a cuando hablamos con alguien cuyos antecedentes son similares, según un nuevo estudio de imágenes realizado por investigadores de University College London (UCL) y Yale.

En el estudio, publicado en la revista Social Cognitive and Affective Neuroscience, se evaluó a 39 pares de participantes que mantuvieron una conversación entre ellos mientras usaban auriculares que registraban su actividad cerebral.

Los investigadores encontraron que, entre pares de personas que tenían antecedentes socioeconómicos muy diferentes, calculados según el nivel de educación y los ingresos familiares, había un nivel más alto de actividad en un área del lóbulo frontal llamada corteza prefrontal dorsolateral izquierda. El área está asociada con la producción del habla y el lenguaje basado en reglas, así como con el control cognitivo y atencional.

Los hallazgos respaldan investigaciones anteriores que sugieren que los sistemas del lóbulo frontal juegan un papel en la detección de sesgos y nos ayudan a regular nuestro comportamiento para evitar la expresión de sesgos. El aumento de actividad en el lóbulo frontal izquierdo se observó en ambos participantes y fue más similar que las respuestas cerebrales de los participantes que hablaban con alguien de antecedentes similares.

En un cuestionario que siguió a su tarea, los participantes emparejados con personas de diferentes orígenes informaron un nivel ligeramente más alto de ansiedad y esfuerzo durante su conversación que con aquellos pares de antecedentes similares.

El profesor Joy Hirsch (Física Médica e Ingeniera Biomédica de la UCL y Yale) dijo: “Por primera vez, hemos identificado los mecanismos neuronales involucrados en las interacciones sociales entre personas de diferentes orígenes.

“Creo que nuestros hallazgos ofrecen un mensaje esperanzador. Sabemos que los humanos pueden tener encuentros sociales positivos con otros que son diferentes. Ahora tenemos la base neurobiológica: nuestro cerebro aparentemente ha desarrollado un sistema de lóbulo frontal que nos ayuda a lidiar con la diversidad”.

Se rastreó la actividad cerebral de los participantes mediante una nueva técnica llamada espectroscopia funcional de infrarrojo cercano (fNIRS), que monitorea el flujo sanguíneo y la oxigenación de la sangre midiendo los cambios en la luz infrarroja cercana e implica usar solo unos auriculares ligeros. Estudios anteriores han involucrado el uso de resonancias magnéticas, que requieren que los pacientes se acuesten y se mantengan quietos, lo que dificulta la conversación.

La tarea de conversación duró 12 minutos e involucró a los participantes asignados al azar cuatro temas sobre temas como por ejemplo “¿Qué hiciste el verano pasado?” y “¿Cómo se hornea un pastel?”

Después de su tarea de conversación, se preguntó a los participantes sobre el nivel de educación que habían completado y los ingresos anuales de sus padres y se les dio una puntuación basada en estos detalles. Los pares de participantes se clasificaron como “alta disparidad” o “baja disparidad” dependiendo de cuán diferentes fueran sus puntuaciones.

Los dos grupos, pares de antecedentes diferentes y pares de antecedentes similares, se emparejaron en términos de edad, raza y género, minimizando el impacto de estas variables en los resultados. Los participantes fueron reclutados en la ciudad natal de Yale, New Haven en Connecticut, tanto dentro como fuera del campus. Tenían entre 19 y 44 años de edad y tenían una amplia variedad de antecedentes socioeconómicos.

La autora principal, Olivia Descorbeth, una graduada de la Universidad de Yale a la que se le ocurrió la propuesta de investigación cuando aún estaba en la escuela, dijo: “Queríamos saber si el cerebro respondía de manera diferente cuando hablamos con otras personas de un origen socioeconómico diferente. Ahora sabemos que lo hace y que los humanos tenemos una neurobiología que nos ayuda a navegar por las diferencias sociales”.

Fuente: University College London

Referencia:

Olivia Descorbeth, Xian Zhang, J Adam Noah, Joy Hirsch. Neural processes for live pro-social dialogue between dyads with socioeconomic disparity. Social Cognitive and Affective Neuroscience, 2020; DOI: 10.1093/scan/nsaa120

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