LABORAL

¿Qué hacer cuando tenemos un jefe hostil?

Curación de Contenido por Gustavo Novelo

Un nuevo estudio encontró que los empleados que tenían jefes hostiles estaban mejor en varias medidas si devolvían la hostilidad.

El estudio encontró que los empleados se sienten menos víctimas cuando toman represalias contra los malos jefes y por ende sienten menos sufrimiento psicológico, más satisfacción con el trabajo y más compromiso con el empleador.

Antes de este estudio se pensaba que no había modo de que los empleados tomaran represalias contra sus jefes, pero eso no fue lo que encontraron los investigadores de un estudio de la Universidad Estatal de Ohio, en Estados Unidos.

La mejor situación es cuando no hay hostilidad. Pero si un jefe es hostil, parece benéfico ser recíproco. Los empleados se sienten mejor ellos mismos ya que no se sientan y se esperan pasivamente a recibir la ofensa.

Los empleados pueden regresar la hostilidad ignorándolo, actuando como si no supieran de qué habla el jefe y rindiendo sólo a medias.

Esas son cosas que no les gustan a los jefes y que se ajustan a la definición de hostilidad, pero en una forma pasiva-agresiva.

La investigación, publicada recientemente en la revista en línea Personnel Psychology, involucra los datos de dos estudios relacionados que los investigadores llevaron a cabo.

Los resultados mostraron que los empleados que devolvieron la hostilidad a sus jefes eran menos propensos a identificarse como víctimas –y entonces tenían menos probabilidades de presentar trastornos psicológicos y más probabilidades de estar satisfechos y comprometidos con su trabajo.

Por supuesto, la lucha contra su jefe puede parecer un paso arriesgado en la carrera profesional de un empleado. Pero al ser encuestados los participantes en el estudio contestaron que  no creen que sus acciones hayan dañado su carrera.

A raíz de los resultados de este estudio los investigadores creen que los empleados que se defienden pueden tener la admiración y el respeto de sus compañeros de trabajo.

Hay una norma de reciprocidad en nuestra sociedad. Tenemos respeto por alguien que se defiende, que no se limita a sentarse y recibir un abuso. Tener el respeto de sus compañeros de trabajo puede ayudar a que  los empleados se sientan más comprometidos con su organización y feliz por su trabajo.

El mensaje de estos hallazgos no debería ser que los empleados deben tomar represalias automáticamente contra un jefe abusivo.

La verdadera respuesta es evitar a los jefes hostiles en lo posible. Pero si nos toca uno puede haber otras reacciones que resulten  ser más inteligentes y beneficiosas. Tenemos que probar otras estrategias de supervivencia para seguir  adelante en nuestra carrera profesional.

Fuente: http://quo.mx

 

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