Cómo preservar los vínculos afectivos de los adultos mayores durante la cuarentena

Cómo preservar los vínculos afectivos de los adultos mayores durante la cuarentena

El confinamiento estricto ha ocasionado serios problemas emocionales a los adultos mayores. No solo han tenido que lidiar con el miedo a contraer la enfermedad, sino también con la soledad de sus hogares ante la falta de contacto cercano con amigos y familiares. Todo esto ha llevado a un incremento en los trastornos del estado de ánimo

El “quedarse en casa de ninguna manera supone desvincularse de los seres queridos. Por suerte hoy en día contamos con muchos medios de comunicación que nos facilita la tecnología, desde telefonía tradicional a través de teléfonos fijos o celulares, hasta videollamadas y redes sociales

Una simple videollamada con hermanos, hijos, nietos y/o amigos, al menos 20 minutos al día, puede hacer la diferencia. Incluso para aquellas personas que viven en hogares de ancianos u otras instituciones. Es importante llamarlos, contenerlos y demostrarles cariño.

El mensaje para toda la sociedad es que se deben respetar las medidas de higiene y cuidado para evitar el contagio, pero también corresponde prestar atención a la salud emocional de los adultos mayores en confinamiento. De ahí la importancia de brindar a nuestros adultos mayores conexión y apoyo. Se puede realizar acompañamiento social y afectivo a distancia, aprovechando la comunicación telefónica para tender lazos a aquellas personas que pueden estar solas en sus casas, con miedo de salir. Se podría, por ejemplo, ofrecerles una mano para hacer un trámite, sus compras en farmacias o supermercados, suministros diarios para su vida. Hoy en día las tecnologías de la comunicación multiplican posibilidades que tenemos para mantenernos en contacto con las personas mayores y tratar de que estas no se encierren quedando a merced de sus preocupaciones.

Más allá de la recomendación de mantener la distancia social, en casos de necesidad se podrían habilitar visitas individuales, breves y sin contacto. Algunas de las recomendaciones a tener en cuenta:

  • Ventilar los ambientes o, si es posible, reunirse al aire libre.
  • Tanto el adulto mayor como su visita deben utilizar correctamente el tapabocas .
  • Mantener distancia considerable con el adulto mayor.
  • Lavarse las manos al entrar a la casa o institución donde se encuentra.
  • No compartir mate o vasos.

Si bien estas reuniones pueden ser propicias para conversar en profundidad de aquello que preocupa al adulto mayor, a su vez, resulta útil tocar temas diversos para ayudar a los adultos mayores a nivelar su ansiedad y miedos. Crear un ambiente distendido, donde la persona mayor pueda sentirse relajada. 

Para los adultos mayores que conviven con su familia, el confinamiento puede convertirse en un desafío. Permanecer las 24 hs del día bajo el mismo techo con todos los integrantes (sean pocos o muchos) puede generar un incremento en los niveles de estrés. Las discusiones familiares pueden ser reiteradas y factores como la desorganización de las rutinas o el espacio pequeño, pueden contribuir a empeorar el ambiente del hogar. Por otro lado, esta misma situación puede convertirse en una oportunidad para fortalecer lazos entre los miembros de la familia. Es importante que todos sean conscientes de lo que ocurre. Aunque no está en nuestras manos poner fin a la pandemia, cuidarse es responsabilidad de todos, y el bienestar emocional durante el encierro es tan fundamental como desinfectar las bolsas del super. Estos son algunos consejos:

  • Establecer horarios de comida, compartir almuerzos y/o cenas en la mesa.
  • Proponer actividades recreativas para realizar en conjunto, como cocinar, arreglar el jardín o incluso jugar juegos de mesa.
  • Encontrar el tiempo y lugar para estar solos, hacer actividades individuales o cumplir con responsabilidades laborales.
  • Crear un espacio, limitado en tiempo, para compartir preocupaciones o pensamientos negativos.
  • Motivar la realización de ejercicio físico, aeróbico, ajustado a cada una de sus posibilidades.
  • Fijar nuevas reglas de convivencia, o ajustar las preexistentes, para reducir al máximo las posibles discusiones.

De esta manera podemos ayudar a nuestros adultos mayores a disminuir sus preocupaciones y estrés, igual que nos posibilita prevenir y/o lentificar el deterioro cognitivo. La actividad física y mental, las relaciones sociales y los hábitos saludables nos permiten cuidarlos de manera integral.

Fuente: Miembros de Terapia Neurocognitiva

Autores:

Catalina Galeano y Martín Gabriel Jozami Nassif 

Miembros de Terapia Neurocognitiva

  

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