Sentir gratitud puede hacer que las personas sean más propensas a ayudar a los demás, pero no elimina el llamado efecto espectador, un fenómeno psicológico por el que la gente tiende a intervenir menos cuando hay otras personas que también podrían hacerlo. Así lo revela un estudio publicado en Cognition and Emotion.
La gratitud es una emoción que surge cuando alguien recibe un beneficio o un acto de apoyo. Investigaciones anteriores ya habían demostrado que este sentimiento favorece conductas solidarias, como colaborar con desconocidos o compartir recursos. Sin embargo, hasta ahora se sabía poco sobre si ese efecto se mantenía cuando varias personas podían ofrecer ayuda al mismo tiempo.
Para investigarlo, científicos japoneses realizaron un experimento con 867 participantes. Primero indujeron distintos estados emocionales: gratitud, calma o neutralidad. Después, los participantes debían decidir si compartían parte de una recompensa económica con una persona necesitada. La prueba se repitió en escenarios donde había uno, tres o cinco posibles ayudantes.
Los resultados mostraron que quienes experimentaban gratitud eran, en general, más generosos que quienes estaban en un estado emocional neutro. Sin embargo, a medida que aumentaba el número de posibles ayudantes, todos los participantes —incluidos los que sentían gratitud— disminuían su disposición a colaborar.
Esto indica que la gratitud incrementa la motivación para ayudar, pero no modifica la tendencia a pensar que otra persona podría hacerse cargo de la situación. En otras palabras, las emociones positivas impulsan la solidaridad, mientras que la percepción de que la responsabilidad es compartida sigue influyendo en la decisión de actuar.
Los investigadores consideran que fomentar la gratitud puede aumentar las probabilidades de que alguien tome la iniciativa, pero advierten que, por sí sola, no basta para promover la cooperación en grupos grandes. En organizaciones y comunidades también es importante establecer roles y responsabilidades claras para reducir la sensación de que «alguien más lo hará».
Finalmente, los autores señalan que el estudio se realizó en un entorno virtual y con una tarea sencilla, por lo que futuras investigaciones analizarán cómo cambia este comportamiento cuando las personas pueden observar las acciones de los demás en situaciones más parecidas a la vida real.
Referencias:
Título: Does gratitude moderate the bystander effect? A registered report.
Autores: Ryuji Oguni, Yukari Jessica Tham y Chikara Ishii.
Publicado en: Cognition and Emotion.
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