DEPORTIVA

Un nuevo estudio corrobora la famosa frase “Mente Sana en Cuerpo Sano”

Curación de Contenido por Gustavo Novelo

Un estudio en adultos canadienses jóvenes y mayores es uno de los primeros en investigar las relaciones entre la actividad física, comer frutas así como verduras y el efecto que tiene en el cerebro.

El compromiso regular en una actividad física y la alimentación saludable se ha asociado durante mucho tiempo con un menor riesgo de una serie de condiciones crónicas. Para los adultos mayores, hay un creciente cuerpo de evidencia de que el ejercicio puede retrasar el inicio de la disminución cognitiva.

Del mismo modo, los compuestos que se encuentran en las frutas y verduras han demostrado que ayudan a luchar contra las enfermedades y ayudar a mantener los procesos sanos en el cuerpo.

Dado el aumento de las tasas de inactividad y obesidad en el mundo, los investigadores de este estudio estaban interesados en entender la relación entre los grupos de factores de riesgo para el deterioro cognitivo, y cómo los factores del estilo de vida pueden ayudar a prevenirla o retrasarla.

Estudios anteriores en España y Corea han demostrado que los adultos mayores que comen más frutas y verduras tienen un mejor desempeño en las actividades mentales que los adultos mayores que informan comer una cantidad menor.

El nuevo estudio examinó datos transversales de 45,522 personas de 30 años de edad en adelante, en la Encuesta Anual Canadiense de Salud del 2012.

La función cognitiva se evaluó mediante una única pregunta de 6 niveles del Health Utilities Index, que evalúa los procesos mentales, como el pensamiento, la memoria y la resolución de problemas. Los participantes fueron analizados por su edad, nivel de actividad física, índice de masa corporal y consumo diario de frutas y verduras.

Utilizando modelos lineales generales y análisis de mediación, los investigadores evaluaron la relación entre estos factores y la función cognitiva general de los participantes.

Los resultados mostraron que los niveles más altos de actividad física, comer más frutas y verduras, y tener un IMC (índice de masa corporal) en el peso normal (18,5-24,9 kg / m2) se asociaron con una mejor función cognitiva tanto en adultos jóvenes como en adultos mayores.

Además, a través del análisis de mediación (usando la prueba de Sobel), se determinó que los niveles más altos de actividad física pueden ser en parte responsables de la relación entre mayor consumo diario de frutas así como verduras y un mejor rendimiento cognitivo.

La Dra. Alina Cohen, explico que: “Factores tales como adherirse a un estilo de vida saludable incluyendo una dieta rica en nutrientes esenciales, el ejercicio regular y tener un perfil cardiovascular adecuado parecen ser formas efectivas de preservar la función cognitiva o al menos retrasarla”.

Además, “es pertinente que desarrollemos una mejor comprensión de los comportamientos que pueden contribuir al deterioro cognitivo en la vida tardía mediante la implementación de un enfoque de vida en el cual jóvenes y adultos mayores son estudiados colectivamente y donde los factores de riesgo del estilo de vida se evalúan ante un diagnóstico psicológico”.

Fuente: Journal of Public Health

Deja un comentario