El comportamiento de aprendizaje difiere entre las personas con TOC y los ludópatas

El comportamiento de aprendizaje difiere entre las personas con TOC y los ludópatas

Shinsuke Suzuki de la Universidad de Melbourne, Australia, informa patrones distintos de comportamiento de búsqueda de recompensas entre el trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y los problemas con el juego, en un estudio publicado en PLOS Biology.

El TOC está asociado con tasas de aprendizaje más bajas de lo normal cuando las recompensas son menores de lo esperado. Por otro lado, las personas con problemas con el juego exhiben un aprendizaje mejorado y embotado de recompensas más altas y más bajas de lo esperado, respectivamente.

Comprender las diferencias entre los comportamientos obsesivos y adictivos es esencial para desarrollar tratamientos para condiciones como los problemas con el juego y el TOC. Aunque estas condiciones comparten características como la inflexibilidad del comportamiento, su distinción podría estar relacionada con las diferencias en cómo se procesa en el cerebro el aprendizaje basado en recompensas.

El grupo de investigadores abordó este problema modelando el comportamiento de aprendizaje y su actividad cerebral asociada. Los controles sanos y las personas con TOC o problemas con el juego realizaron una tarea de aprendizaje por refuerzo mientras se registraba su actividad cerebral con fMRI (imagen por resonancia magnética funciona). El análisis se centró en cómo aprendió cada grupo cuando los resultados diferían de lo que esperaban, una medida conocida como error de predicción.

En cuanto al comportamiento, los investigadores encontraron que cuando buscaban recompensas, las personas con TOC no aprendían tan bien como los controles cuando las recompensas eran menores a las esperadas. Esto se reflejó en errores de predicción negativa más bajos de lo normal codificados en la corteza prefrontal dorsomedial y el cuerpo estriado dorsal.

Además de este tipo de «aprendizaje insuficiente», las personas con problemas de juego también mostraban un «aprendizaje excesivo» cuando las recompensas eran más altas de lo esperado.

Para estos individuos, la actividad en la ínsula anterior reflejó los errores de predicción positiva más altos de lo normal. En contraste con estas diferencias en el comportamiento de búsqueda de recompensas, ninguno de los grupos se diferenció de los controles cuando se les pidió que evitaran resultados indeseables.

El estudio destaca los beneficios de utilizar un enfoque neurocomputacional para estudiar los trastornos psiquiátricos. Al separar las diferencias en el aprendizaje por refuerzo positivo/negativo, este enfoque puede ayudar a discernir diferencias sutiles entre las condiciones, lo que podría apuntar hacia diferentes enfoques de tratamiento.

Suzuki concluye: «Las personas con problemas de juego y trastorno obsesivo-compulsivo muestran patrones distintos de aprendizaje a partir de resultados mejores y peores de lo esperado».

Fuente: PLOS

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