Menos libertad de expresión, más teorías conspirativas

Menos libertad de expresión, más teorías conspirativas

Un estudio publicado en la European Journal of Social Psychology analizó la relación entre la libertad de expresión y la tendencia a creer en teorías conspirativas. A partir de cinco investigaciones complementarias, los autores encontraron que las creencias conspirativas suelen ser más frecuentes en sociedades donde la libertad de expresión es menor y donde la población apoya menos este derecho fundamental.

Las teorías conspirativas explican hechos complejos atribuyéndolos a acciones secretas de grupos poderosos. Suelen surgir en contextos de incertidumbre, desconfianza y sensación de falta de control, y se difunden con facilidad porque apelan a las emociones más que a la evidencia. Aunque pueden generar un fuerte sentido de identidad grupal, también debilitan la confianza en las instituciones, la ciencia y los procesos democráticos, e influyen negativamente en decisiones relacionadas con la salud, la política o la vida cotidiana.

En el primer estudio, que comparó datos de varios países, se observó que las creencias conspirativas —incluidas las relacionadas con la COVID-19— eran más comunes en naciones con menor libertad de expresión, menor apoyo social a esta y mayores percepciones de corrupción y falta de democracia. Sin embargo, al considerar conjuntamente estos factores, la influencia específica de la libertad de expresión se redujo.

Los estudios experimentales ofrecieron resultados más claros. Cuando los participantes imaginaban vivir en países ficticios con baja libertad de expresión, mostraban una mayor disposición a creer en explicaciones conspirativas frente a eventos políticos dudosos, incluso al controlar la percepción de democracia. Experimentos posteriores, realizados en Francia, confirmaron este efecto cuando la reducción de la libertad de expresión se presentó como una posibilidad futura.

En conjunto, los hallazgos sugieren que la percepción de poder expresar opiniones libremente puede reducir la inclinación a creer en conspiraciones. Aunque el estudio tiene limitaciones metodológicas, aporta evidencia de que proteger y fortalecer la libertad de expresión podría ayudar a frenar la difusión del pensamiento conspirativo en las sociedades.

Referencias:

Título: The Impact of Freedom of Speech on Conspiracy Beliefs.

Autores: Paul Bertin, Elisa Tognon, Kenzo Nera, Rrita Bajraktari, Pit Klein, Vincent Yzerbyt y Olivier Klein.

Publicado en: European Journal of Social Psychology.

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