Una serie de tres estudios encontró que hombres y mujeres son similares en su deseo de compartir información positiva, pero las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de compartir información negativa sobre ellos mismos o sobre los demás. Las mujeres compartían información con mayor frecuencia para recibir consuelo, mientras que los hombres lo hacían con mayor frecuencia para entretener a los demás y recibir validación. El estudio fue publicado en la Revista de Psicología Social Experimental.
La llegada de las comunicaciones digitales y las redes sociales en el siglo XXI ha hecho que compartir información sea más fácil que nunca, incluida la información personal. En siglos anteriores, compartir dicha información se limitaba en gran medida al boca a boca dentro de interacciones inmediatas y pequeños grupos sociales. Con la llegada de las redes sociales, ahora es posible compartir información sobre uno mismo y los demás rápidamente, con audiencias más amplias y con una interacción personal mínima.
Esta comunicación adopta muchas formas, incluidos mensajes directos entre amigos cercanos y seres queridos, intercambio de fotografías, actualizaciones de estado en las redes sociales y reseñas de experiencias del consumidor. Los estudios han descubierto que dicha comunicación suele ser placentera y genera beneficios psicológicos y para la salud y resultados sociales positivos. Sin embargo, estos intercambios a veces pueden implicar compartir información negativa sobre uno mismo o sobre otros, tipos de información que al menos algunos preferirían guardar para sí mismos.
La autora del estudio, Erin Carbone, y sus colegas querían explorar las diferencias de género en la disposición a revelar información, así como los factores que podrían moderar estos comportamientos. Realizaron tres estudios para este propósito.
“Según nuestros hallazgos, las mujeres comparten más que los hombres en general y experimentan un deseo más intenso de hacerlo. Sin embargo, los hombres y las mujeres son relativamente similares cuando se trata de compartir información positiva, pero los hombres son menos propensos y tienen menos deseo de compartir información negativa”, concluyeron los autores del estudio.
El estudio destaca las diferencias de género en los comportamientos de intercambio de información interpersonal. Sin embargo, tiene limitaciones, incluida la dependencia de autoinformes, que pueden no reflejar el comportamiento real. Los estudios observacionales podrían arrojar resultados diferentes. Además, el estudio se basó en recuerdos de acontecimientos pasados, que pueden ser poco fiables o sesgados.
Fuente: Journal of Experimental Social Psychology
Articulo original: Titulo:“He said, she said: Gender differences in the disclosure of positive and negative information”. Autores: Erin Carbone, George Loewenstein, Irene Scopelliti y Joachim Vosgerau.
