La meditación de atención plena, incluso en sesiones breves diarias, puede mejorar la forma en que el cerebro procesa la información visual. Un estudio reciente encontró que practicar mindfulness durante un mes, con ayuda de una aplicación móvil, permitió a personas de todas las edades reaccionar más rápido ante estímulos visuales y dirigir mejor su atención hacia objetivos específicos.
El cerebro depende de una pequeña región llamada locus coeruleus, encargada de regular la atención y el estado de alerta mediante la liberación de noradrenalina. Con la edad, esta zona se deteriora, lo que puede provocar mayor distracción y lentitud en tareas visuales. Por ello, los investigadores quisieron comprobar si la meditación podía ayudar a mejorar estas funciones.
En el estudio participaron adultos jóvenes, de mediana edad y mayores. Durante 30 días, un grupo practicó meditación guiada diaria de 10 a 15 minutos, mientras que otro escuchó un audiolibro como actividad de control. Posteriormente, ambos grupos intercambiaron actividades. Para medir los resultados, se utilizó tecnología de seguimiento ocular que analizaba qué tan rápido y con qué precisión los participantes enfocaban su mirada en objetivos, ignorando distracciones.
Los resultados mostraron que la meditación mejoró de forma específica la velocidad con la que las personas iniciaban movimientos oculares hacia un objetivo, algo clave en el procesamiento visual. Aunque ambas actividades (meditación y audiolibro) generaron cierta mejora general —posiblemente por la práctica repetida o el efecto relajante—, solo la meditación produjo este avance particular en la rapidez de respuesta.
Curiosamente, los beneficios fueron similares en todas las edades, lo que indica que esta práctica puede ser útil tanto para jóvenes como para adultos mayores. Sin embargo, también se observó que un uso más intensivo de la meditación podría aumentar la sensibilidad a estímulos visuales, haciendo más difícil ignorar distracciones llamativas.
Aunque el estudio tiene limitaciones, como su corta duración, sugiere que dedicar unos minutos al día a la atención plena puede influir positivamente en funciones cognitivas básicas. En pocas palabras, entrenar la mente para estar presente no solo ayuda a relajarse, sino que también puede cambiar la manera en que percibimos y reaccionamos al mundo visual.
Referencias:
Título: The effects of mindfulness meditation on mechanisms of attentional control in young and older adults: a preregistered eye tracking study.
Autores: Andy Jeesu Kim, Keran Chen y Mara Mather.
Publicado en: eNeuro.
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