Durante años, el liderazgo autoritario ha sido visto como un obstáculo para la creatividad y la innovación en las empresas. Sin embargo, un estudio reciente publicado en el Journal of Small Business Management plantea una visión distinta: en el caso de las empresas familiares, un estilo de liderazgo estricto y jerárquico puede favorecer la innovación, especialmente bajo ciertas condiciones.
La investigación, liderada por Chelsea Sherlock, analizó datos de 1,267 empresas familiares de 56 países, en su mayoría pequeñas y medianas. El objetivo fue entender cómo el liderazgo autoritario influye en la capacidad de estas empresas para innovar, considerando dos factores clave: el apego emocional de la familia hacia la empresa y el contexto económico en el que opera.
Los resultados muestran que, contrariamente a lo que suele ocurrir en empresas no familiares, el liderazgo autoritario puede tener un efecto positivo en la innovación dentro de las empresas familiares. Esto se debe a que estos líderes, a menudo figuras centrales como el patriarca o la matriarca, cuentan con una autoridad que combina el rol empresarial y el familiar. Esta posición les permite tomar decisiones rápidas, reducir la burocracia y movilizar recursos con agilidad, aspectos cruciales para innovar.
El impacto positivo es más fuerte cuando la familia siente un vínculo emocional profundo con la empresa. En estos casos, las decisiones estrictas del líder no se perciben como imposiciones, sino como acciones necesarias para proteger el legado familiar. Esta confianza reduce la resistencia interna y facilita que la empresa avance de manera cohesionada hacia nuevos proyectos e ideas.
Además, el contexto económico resulta determinante. El efecto del liderazgo autoritario es especialmente favorable en economías emergentes, donde las instituciones suelen ser menos estables y los mercados más impredecibles. En estos entornos, una dirección firme, respaldada por una familia unida, ayuda a la empresa a adaptarse y a innovar frente a la incertidumbre. En cambio, en economías avanzadas y con bajo apego emocional, este estilo de liderazgo puede generar tensiones y frenar la innovación.
El estudio concluye que no existe un modelo único de liderazgo para las empresas familiares. La eficacia de un liderazgo autoritario depende del nivel de compromiso emocional de la familia y del entorno económico. Más que rechazar o adoptar ciegamente este estilo, los líderes familiares deben comprender su contexto y fortalecer el vínculo emocional con la empresa para que la autoridad se convierta en un motor de innovación y no en un freno.
Referencias:
Título: The bright side of authoritarian leadership in family firms: An emotional attachment perspective on innovativeness.
Autores: Chelsea Sherlock, David R. Marshall, Clay Dibrell y Eric Clinton.
Publicado en: Journal of Small Business Management.
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