Escuchar música con otras personas no solo es una experiencia agradable, también puede alinear nuestras emociones y hasta la actividad de nuestro cerebro. Un estudio reciente encontró que cuando dos amigos escuchan música juntos, sus niveles de disfrute tienden a coincidir en los mismos momentos y sus cerebros muestran patrones de actividad similares.
La música ha sido desde siempre una herramienta social: ayuda a conectar, regular emociones y fortalecer vínculos. Los científicos saben que tanto la música como la interacción social activan los centros de recompensa del cerebro, responsables de generar placer. Este estudio buscó entender mejor cómo influye compartir música en esas respuestas.
Para investigarlo, se trabajó con parejas de amigos cercanos que escucharon canciones tanto por separado como juntos. Mientras lo hacían, evaluaban en tiempo real cuánto disfrutaban la música, y su actividad cerebral era monitoreada con una técnica no invasiva.
Los resultados mostraron que escuchar música en compañía no necesariamente aumenta el placer en general, pero sí hace que las emociones de ambos se sincronicen. Es decir, los dos disfrutan más o menos en los mismos momentos de la canción. Este efecto fue más evidente cuando escuchaban canciones que le gustaban al amigo.
Además, cuando la experiencia era compartida, el cerebro mostraba una mayor activación en áreas relacionadas con el placer, y la sincronización entre ambos cerebros era más alta. Esto sugiere que la presencia de otra persona puede intensificar la experiencia emocional y biológica de la música.
Sin embargo, no todos reaccionan igual. Factores como la relación entre las personas o la personalidad influyen en el grado de sincronía. Además, los resultados podrían ser distintos con desconocidos en lugar de amigos cercanos.
En conjunto, estos hallazgos refuerzan la idea de que la música no solo se disfruta de forma individual, sino que también puede conectar profundamente a las personas, alineando tanto sus emociones como sus cerebros.
Referencias:
Título: Joint music listening enhances interpersonal affective and neural synchrony.
Autores: Federico Curzel, Barbara Tillmann, Arnaud Fournel, Giacomo Novembre y Laura Ferreri.
Publicado en: Cortex.
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