Realizar tareas del hogar se asocia positivamente con mejorar la salud del cerebro

En un estudio reciente de Baycrest, los adultos mayores que dedicaban más tiempo a las tareas del hogar mostraron un mayor tamaño del cerebro, que es un fuerte predictor de la salud cognitiva.

«Los científicos ya saben que el ejercicio tiene un impacto positivo en el cerebro, pero nuestro estudio es el primero en demostrar que lo mismo puede ser cierto para las tareas del hogar», dice Noah Koblinsky, autor principal del estudio, fisiólogo del ejercicio y coordinador de proyectos en Baycrest’s en el Instituto de Investigación Rotman (RRI).

«Comprender cómo las diferentes formas de actividad física contribuyen a la salud del cerebro es fundamental para desarrollar estrategias que reduzcan el riesgo de deterioro cognitivo y demencia en los adultos mayores».

En este estudio, publicado en la revista BMC Geriatrics, los investigadores analizaron los vínculos entre las tareas del hogar, el volumen cerebral y la cognición en un grupo de 66 adultos mayores cognitivamente sanos. Los participantes asistieron a tres visitas de evaluación en el Hospital Baycrest, que incluyeron una evaluación de la salud, imágenes cerebrales estructurales y evaluación cognitiva.

Se preguntó a los participantes sobre el tiempo que dedicaban a las tareas del hogar, como ordenar, quitar el polvo, preparar y limpiar la comida, ir de compras, tareas domésticas pesadas, trabajos de jardinería, reparaciones en el hogar y cuidados.

Los investigadores encontraron que los adultos mayores que pasaban más tiempo participando en tales actividades tenían un mayor volumen cerebral, independientemente de la cantidad de ejercicio que hicieran. Esto se observó en el hipocampo, que juega un papel importante en la memoria y el aprendizaje, y en el lóbulo frontal, que participa en muchos aspectos de la cognición.

Aunque es posible que las personas con cerebros más grandes sean más propensas a realizar las tareas del hogar, podría haber varias explicaciones para los beneficios cerebrales de la actividad física doméstica.

Primero, sabemos que la salud del corazón está estrechamente relacionada con la salud del cerebro. Podría ser que las tareas del hogar tengan un efecto similar en el corazón y los vasos sanguíneos que el ejercicio aeróbico de baja intensidad.

En segundo lugar, la planificación y la organización involucradas en las tareas del hogar pueden promover la formación de nuevas conexiones neuronales a lo largo del tiempo, incluso a medida que envejecemos.

En tercer lugar, podría ser que los adultos mayores que realizaban más tareas domésticas pasaran menos tiempo sedentarios, lo que se ha demostrado que está asociado con resultados de salud negativos, incluida la mala salud del cerebro.

“Además de ayudar a orientar las recomendaciones de actividad física para los adultos mayores, estos hallazgos también pueden motivarlos a ser más activos, ya que las tareas del hogar son un aspecto natural y a menudo necesario de la vida diaria de muchas personas y, por lo tanto, parecen más alcanzables”, dice la Dra. Nicole Anderson, científico principal del RRI, directora del programa de investigación interprofesional Ben and Hilda Katz en atención geriátrica y de la demencia, y coautora principal de este estudio.

Como siguiente paso, a los investigadores les gustaría evaluar la actividad física en el hogar de manera más objetiva utilizando tecnología portátil. Con fondos adicionales, también podrían planificar ensayos controlados con el objetivo de aumentar la actividad doméstica de las personas y estudiar los cambios cerebrales a lo largo del tiempo.

Fuente: Baycrest Center for Geriatric Care

Referencia bibliográfica:

“Household physical activity is positively associated with gray matter volume in older adults” by Noah D. Koblinsky, Liesel-Ann C. Meusel, Carol E. Greenwood and Nicole D. Anderson. BMC Geriatrics

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