Un estudio reciente publicado en Nature Mental Health sugiere que mantener una buena condición cardiorrespiratoria —es decir, la capacidad del cuerpo para usar oxígeno durante la actividad física— puede ayudar a reducir el riesgo de problemas como la depresión y la demencia.
Para llegar a esta conclusión, investigadores analizaron 27 estudios realizados en nueve países, con datos de más de 4 millones de personas seguidas durante varios años. Los resultados mostraron que quienes tenían mejor condición física presentaban un 36% menos riesgo de desarrollar depresión y un 39% menos riesgo de demencia. También se observó una posible reducción en trastornos psicóticos, aunque con menos evidencia. En cambio, no se encontró una relación clara con la ansiedad.
Un hallazgo importante es que no se necesita un cambio drástico para obtener beneficios. Incluso pequeñas mejoras en la condición física pueden marcar diferencia. Por ejemplo, aumentar ligeramente la capacidad física se asoció con un 5% menos riesgo de depresión y un 19% menos de demencia. Esto sugiere que actividades sencillas, como caminar regularmente, pueden contribuir a la salud mental a largo plazo.
Los científicos explican que el ejercicio podría proteger el cerebro al mejorar el flujo sanguíneo, reducir la inflamación y ayudar a mantener estructuras clave como el hipocampo, relacionado con la memoria y las emociones. También favorece la comunicación entre distintas áreas del cerebro.
Sin embargo, los autores advierten que estos resultados deben interpretarse con cautela. La mayoría de los estudios son observacionales, lo que significa que no se puede asegurar una relación directa de causa y efecto. Además, es posible que personas con síntomas iniciales de trastornos mentales tiendan a hacer menos ejercicio, lo que influye en los resultados.
A pesar de estas limitaciones, el mensaje principal es claro: mejorar la condición física, incluso de forma moderada, puede ser una estrategia accesible para cuidar tanto el cuerpo como la mente. Promover la actividad física no solo ayudaría a vivir más tiempo, sino también a mejorar la calidad de vida y reducir el riesgo de enfermedades mentales y deterioro cognitivo.
Referencias:
Título: Cardiorespiratory fitness and risk of mental disorders and dementia: a systematic review and meta-analysis.
Autores: Valentina Díaz-Goñi, José Francisco López-Gil, Eva Rodríguez-Gutiérrez, María Eugenia Visier-Alfonso, Estela Jiménez-López, Irene Sequí-Domínguez, Francisco B. Ortega, José Castro-Piñero, Arthur Eumann Mesas, Mairena Sánchez-López, Vicente Martínez-Vizcaíno y Bruno Bizzozero-Peroni.
Publicado en: Nature Mental Health.
Escucha este artículo en audio a continuación:
