Un estudio reciente realizado en Finlandia reveló que tener una relación cercana con alguien que padece adicción al juego aumenta el riesgo de desarrollar problemas similares, especialmente cuando se trata de amistades cercanas. La investigación, publicada en el Journal of Gambling Studies, siguió durante más de tres años a 1,530 adultos y analizó cómo las relaciones sociales influyen en la aparición y el aumento de la ludopatía en la edad adulta.
Los resultados confirman que la adicción al juego no es solo un problema individual, sino que puede “transmitirse” a través de las redes sociales, de manera similar a lo que ocurre con el consumo de alcohol u otras sustancias. Cuando una persona reportó que un familiar o un amigo cercano tenía problemas de juego, su propio riesgo de ludopatía tendió a aumentar con el tiempo.
Sin embargo, el estudio encontró una diferencia importante entre los tipos de relaciones. Las relaciones familiares sólidas y de apoyo actuaron como un factor protector: incluso si un familiar tenía problemas de juego, quienes mantenían vínculos familiares positivos tenían menos probabilidades de desarrollar o agravar su propia adicción. El apoyo emocional y la cercanía familiar parecieron amortiguar el impacto negativo.
En cambio, este efecto protector no se observó en las amistades. Tener amigos cercanos con problemas de juego no redujo el riesgo; en algunos casos, incluso lo incrementó. Los investigadores sugieren que esto podría deberse a que, entre amigos, el juego se normaliza como una actividad social compartida, lo que refuerza la conducta en lugar de frenarla. También influyen la presión del grupo y la tendencia a relacionarse con personas con actitudes similares frente al riesgo.
El estudio subraya que el daño causado por la ludopatía se extiende a las personas cercanas, quienes a menudo enfrentan estrés emocional, problemas financieros y estigmatización. Por ello, los autores proponen que la prevención y el tratamiento no se enfoquen únicamente en el jugador, sino que incluyan a la familia y al entorno cercano, fortaleciendo los vínculos que pueden proteger contra la transmisión del problema.
Aunque los resultados se basan en datos de Finlandia y en percepciones reportadas por los participantes, la investigación aporta evidencia sólida de que las relaciones sociales juegan un papel clave en el riesgo y la protección frente a la adicción al juego. Reconocer esta dimensión social puede ayudar a diseñar estrategias de prevención y apoyo más efectivas.
Referencias:
Título: Problem Gambling Transmission. An Eight-wave Longitudinal Study on Problem Gambling Among Affected Others.
Autores: Emmi Kauppila, Sari Hautamäki, Iina Savolainen, Sari Castrén, Richard Velleman y Atte Oksanen.
Publicado en: Journal of Gambling Studies.
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