Un nuevo estudio nacional reveló que la educación preescolar pública basada en el método Montessori mejora significativamente el desarrollo cognitivo y la comprensión lectora de los niños, además de ser más económica que los programas tradicionales. Los hallazgos, publicados en Proceedings of the National Academy of Sciences, ofrecen una de las evaluaciones más rigurosas hasta la fecha sobre este modelo educativo con más de un siglo de historia.
El método Montessori, creado por Maria Montessori, se centra en el aprendizaje autónomo y guiado por el interés del niño. Las aulas reúnen a niños de distintas edades, con materiales especializados que promueven la exploración y la cooperación. Los docentes actúan como guías más que como instructores directos, fomentando la independencia y el aprendizaje entre pares.
El estudio, liderado por Angeline Lillard, profesora de la Universidad de Virginia, evaluó a casi 600 niños inscritos en 24 escuelas públicas Montessori en Estados Unidos. Las escuelas usaron sorteos de admisión, lo que permitió comparar de forma aleatoria a los niños que obtuvieron una plaza (grupo experimental) con los que no (grupo de control). Los investigadores siguieron a los participantes desde los tres años hasta el final del kínder, aplicando pruebas de lectura, memoria, función ejecutiva y comprensión social.
Durante los primeros dos años no hubo diferencias significativas entre ambos grupos, pero al finalizar el jardín de infancia los niños Montessori destacaron en lectura temprana, memoria a corto plazo y habilidades de función ejecutiva —como la planificación y el autocontrol—. También mostraron una mejor comprensión social o “teoría de la mente”, es decir, mayor empatía y entendimiento de las emociones ajenas.
Los efectos fueron de magnitud media a alta, especialmente en lectura. Un niño promedio en un programa tradicional que se situaba en el percentil 50 habría alcanzado el percentil 71 si asistiera a Montessori. Las ventajas se mantuvieron incluso tras distintos tipos de análisis estadístico.
Además de los beneficios académicos, el modelo resultó más rentable. Al aplicar el método de análisis de costos por “ingredientes”, los investigadores calcularon que las escuelas Montessori públicas costaron 13,127 dólares menos por niño durante tres años, principalmente por tener grupos más grandes de niños pequeños, sin comprometer la calidad educativa.
Sin embargo, los autores reconocen limitaciones: la baja tasa de participación de las familias (21 %) y el hecho de que el estudio solo incluyó a quienes se inscribieron en los sorteos, por lo que los resultados podrían no aplicarse a todas las poblaciones o escuelas que se autodenominan Montessori.
Los investigadores planean seguir a los mismos niños para comprobar si las ventajas de Montessori persisten a largo plazo. Aun con esas reservas, el estudio refuerza la idea de que un enfoque educativo centrado en la autonomía, la exploración y el aprendizaje colaborativo puede ofrecer mejores resultados académicos y humanos a menor costo para los sistemas públicos.
Referencias:
Título: A national randomized controlled trial of the impact of public Montessori preschool at the end of kindergarten.
Autores: Angeline S. Lillard, David Loeb, Juliette Berg, Maya Escueta, Karen Manship, Alison Hauser y Emily D. Daggett.
Publicado en: Proceedings of the National Academy of Sciences.
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