¿El estatus social reduce la empatía?

¿El estatus social reduce la empatía?

Un estudio publicado en Scientific Reports reveló que las personas que se perciben a sí mismas con un estatus social más alto suelen tener más dificultades para reconocer las emociones de los demás. Incluso, cuando alguien siente que ha “subido de nivel” en la escala social a lo largo de su vida, también puede mostrar menor precisión al identificar sentimientos ajenos.

Comprender las emociones de otros es clave para las relaciones humanas. Sin embargo, la llamada precisión empática —la habilidad de detectar correctamente lo que otros sienten o piensan— parece estar vinculada con la posición social. Quienes ocupan un lugar más bajo en la escala suelen depender más de esta habilidad para desenvolverse y protegerse, lo que los hace desarrollar una percepción más fina de las señales sociales.

En contraste, tener mayores recursos y seguridad puede reducir la necesidad de leer con exactitud las emociones ajenas, lo que explicaría la menor sensibilidad observada en personas con estatus más alto.

El estudio se realizó con 1,197 adultos en Estados Unidos. Los participantes realizaron pruebas de reconocimiento emocional individual y grupal, además de responder cuestionarios sobre su nivel socioeconómico real y percibido. Los resultados fueron claros: el estatus subjetivo —es decir, cómo se percibe cada persona dentro de la “escalera social”— estuvo relacionado con un peor desempeño en la identificación de emociones individuales.

Esto no significa que las personas de mayor estatus carezcan de empatía, sino que su contexto vital puede hacer que dependan menos de estas habilidades. Al mismo tiempo, quienes sienten que están en posiciones sociales más frágiles tienden a afinar más sus capacidades para “leer” a los demás, ya que de ello dependen interacciones exitosas y oportunidades futuras.

Los investigadores señalan que los resultados deben interpretarse con cautela: las pruebas se basaron en imágenes y no en situaciones reales de interacción, por lo que en la vida cotidiana la dinámica podría ser distinta.

En resumen, la investigación sugiere que el estatus social no solo influye en la salud, las oportunidades o la autoestima, sino también en la manera en que percibimos y entendemos a los demás. Y pone sobre la mesa una reflexión importante: a veces, el privilegio puede alejarnos un poco de la sensibilidad hacia las emociones de quienes nos rodean.

Referencias:

Título: Higher self-assessed subjective social status is associated with worse perception of others’ emotions.

Autor: Victoria K. Lee, Mel W. Khaw, Rachel E. Kranton y Scott A. Huettel.

Publicado en: Scientific Reports.

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