Un nuevo estudio publicado en Molecular Psychiatry revela que solo 30 minutos de ejercicio moderado pueden generar efectos antidepresivos inmediatos, tanto en personas como en ratones. Los investigadores identificaron una vía biológica clave: una hormona liberada por la grasa, llamada adiponectina, que activa cambios en el cerebro relacionados con la mejora del estado de ánimo.
La depresión mayor afecta a millones de personas y los tratamientos tradicionales suelen tardar semanas en hacer efecto. Aunque el ejercicio regular es reconocido por sus beneficios mentales, todavía se sabía poco sobre sus efectos inmediatos. Este estudio buscó entender qué ocurre en el cerebro justo después de una sesión única de actividad física.
En la parte humana del estudio, participaron 40 personas, algunas con síntomas depresivos o ansiosos. Tras correr 30 minutos en una cinta a intensidad moderada, reportaron más energía, mejor autoestima y menos tensión y fatiga.
En ratones sometidos a estrés crónico, una sola sesión de ejercicio redujo los comportamientos depresivos en apenas dos horas, con efectos que duraron hasta 24 horas. Al analizar el cerebro, los científicos encontraron una mayor actividad en la corteza cingulada anterior, zona relacionada con las emociones. Las neuronas activadas eran principalmente glutamatérgicas, esenciales para la comunicación cerebral.
La clave del proceso fue la adiponectina, una hormona secretada por el tejido adiposo durante el ejercicio. Esta llega al cerebro y se une a receptores específicos en las neuronas. Al hacerlo, activa un mecanismo que modifica la expresión genética y favorece la formación de nuevas conexiones neuronales, un proceso conocido como plasticidad cerebral. Este cambio estructural parece ser responsable del rápido alivio del estado de ánimo.
Cuando los investigadores bloquearon la acción de la adiponectina o inactivaron los receptores, los efectos antidepresivos del ejercicio desaparecieron. Esto confirma el papel central de esta hormona como puente entre el cuerpo y el cerebro.
A pesar de sus aportes, el estudio tiene limitaciones: la muestra humana fue pequeña y los experimentos en animales se realizaron solo en ratones machos, por lo que aún no se sabe si los resultados aplican por igual a mujeres o a personas con depresión clínica severa.
Los autores consideran que estos hallazgos pueden ayudar a diseñar pautas prácticas de ejercicio como intervención rápida, accesible y económica para mejorar el estado de ánimo y prevenir la depresión. El siguiente paso será determinar la duración e intensidad óptimas de una sesión única para maximizar sus beneficios, así como estudiar las diferencias por edad y género.
Referencias:
Título: Rapid antidepressant effect of single-bout exercise is mediated by adiponectin-induced APPL1 nucleus translocation in anterior cingulate cortex.
Autores: Tong Cheng, Formolo Douglas Affonso, Jiasui Yu, Yunxiao Zhong, Zonghao Ma, Akhlaq Hussain, Formolo Natalia Paludo Silveira, Li Zhang, Kenneth King-yip Cheng, Georg S. Kranz, Kangguang Lin, Gang Chen, Parco Ming-Fai Siu, Jung Sun Yoo, Cora Sau Wan Lai, Aimin Xu, Kwok-Fai So y Suk-Yu Yau.
Publicado en: Molecular Psychiatry.
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