Los libros superan a las tablets en el desarrollo infantil

Los libros superan a las tablets en el desarrollo infantil

Un nuevo estudio publicado en la revista Computers in Human Behavior sugiere que reemplazar el tiempo que los niños pequeños pasan frente a pantallas por la lectura compartida con sus padres puede generar beneficios claros en su desarrollo lingüístico y emocional. Estos efectos positivos se observaron incluso cuando el contenido digital era educativo, lo que cuestiona la idea de que las pantallas “didácticas” sean equivalentes a los libros.

La investigación parte de una realidad cotidiana: el día tiene tiempo limitado, por lo que dedicar minutos a una actividad implica restarlos a otra. Así, el impacto del tiempo frente a pantallas no depende solo de lo que se consume, sino de lo que se deja de hacer. En este caso, los científicos analizaron el “costo de oportunidad” de sustituir actividades como la lectura o el juego por el uso de dispositivos digitales.

El estudio incluyó a 202 niños de entre tres y seis años en China. Los padres registraron cuánto tiempo dedicaban sus hijos a distintas actividades, como leer juntos, jugar o usar pantallas (educativas o recreativas, solos o acompañados). Los niños realizaron pruebas para evaluar habilidades del lenguaje —como reconocer sonidos y patrones escritos— y habilidades socioemocionales, como identificar emociones y comprender normas sociales.

Los resultados fueron consistentes: la lectura entre padres e hijos se asoció con mejores habilidades lingüísticas y una mayor comprensión emocional. En cambio, un mayor tiempo frente a pantallas se relacionó con puntuaciones más bajas en estas áreas. Al analizar qué ocurría cuando se intercambiaban minutos de una actividad por otra, los investigadores hallaron que sustituir pantalla por lectura mejoraba el desarrollo, mientras que hacer lo contrario lo perjudicaba.

Un hallazgo clave fue que ni siquiera las pantallas educativas ni el uso compartido con los padres lograron igualar los beneficios de la lectura conjunta. Los autores sugieren que los libros fomentan una interacción más rica: conversación, preguntas, explicación de emociones y vínculo afectivo, elementos difíciles de replicar con dispositivos digitales.

Aunque el estudio tiene limitaciones —como basarse en reportes de los padres y no seguir a los niños a largo plazo—, sus implicaciones son claras. En un mundo saturado de pantallas, priorizar la lectura compartida sigue siendo una de las formas más efectivas y sencillas de apoyar el desarrollo infantil. Cuando hay que elegir entre una tableta y un libro, la evidencia apunta a que el libro sigue siendo la mejor opción.

Referencias:

Título: Screens or books? Isotemporal substitution of different home activities on language and socio-emotional skills in preschool children.

Autores: Shifeng Li, Lin Chai, Lihong Ma, Shuyue Gu, Tao Wang, Li Wang y Jianhua Zhou.

Publicado en: Computers in Human Behavior.

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