Un estudio reciente sugiere que el entrenamiento de fuerza, como levantar pesas, no solo fortalece los músculos, sino que también podría ralentizar el envejecimiento biológico del cerebro en adultos mayores. La investigación, publicada en la revista GeroScience, encontró que las personas mayores que realizan este tipo de ejercicio de forma regular pueden conservar una mejor salud cerebral con el paso del tiempo.
Durante años, los científicos han sabido que el ejercicio beneficia la memoria y reduce el riesgo de enfermedades neurológicas. Sin embargo, la mayoría de los estudios se han enfocado en actividades aeróbicas como correr o nadar. En este nuevo trabajo, los investigadores quisieron analizar específicamente los efectos del entrenamiento de resistencia en el cerebro completo.
Para ello, utilizaron una herramienta llamada “reloj cerebral”, un modelo informático que analiza imágenes de resonancia magnética para estimar la edad biológica del cerebro. Si el cerebro parece más joven que la edad real de la persona, se considera una señal de envejecimiento saludable.
El estudio siguió a 309 adultos sanos de entre 62 y 70 años durante un año. Los participantes se dividieron en tres grupos: uno realizó entrenamiento de fuerza intenso con supervisión, otro practicó ejercicio moderado y un tercer grupo no cambió su estilo de vida. Todos fueron evaluados antes, después de un año y nuevamente dos años más tarde.
Los resultados mostraron que quienes hicieron ejercicio, tanto moderado como intenso, presentaron una reducción en la edad biológica de su cerebro de entre 1,4 y 2,3 años. Además, las mejoras se mantuvieron incluso tiempo después de finalizar el programa. En contraste, el grupo que no realizó actividad física no mostró cambios significativos.
Las resonancias también revelaron una mejor comunicación entre distintas áreas del cerebro, especialmente en regiones relacionadas con la atención, la planificación y otras funciones complejas. Los científicos concluyeron que estos beneficios no se limitan a una sola zona, sino que reflejan una mejora general en la salud cerebral.
Aunque los investigadores advierten que el ejercicio no “revierte” el envejecimiento ni sustituye la atención médica, los hallazgos indican que mantener una rutina regular de entrenamiento de fuerza puede ayudar a proteger el cerebro a largo plazo. Incluso niveles moderados de ejercicio resultaron suficientes para obtener beneficios medibles.
Este estudio refuerza la idea de que mantenerse físicamente activo en la vejez no solo mejora la movilidad y la fuerza, sino que también puede ser una herramienta clave para conservar la mente ágil y reducir el riesgo de deterioro cognitivo con los años.
Referencias:
Título: Randomized controlled trial of resistance exercise and brain aging clocks.
Autores: Raul Gonzalez-Gomez, Naiara Demnitz, Carlos Coronel, Anne Theil Gates, Michael Kjaer, Hartwig R. Siebner, Carl-Johan Boraxbekk y Agustin M. Ibanez.
Publicado en: GeroScience.
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