Se suele decir que “las acciones hablan más que las palabras”, y un nuevo estudio sugiere que esto podría ser más cierto para las mujeres que para los hombres.
Investigadores de la revista Evolutionary Psychological Science descubrieron que las mujeres tienden a valorar más los gestos concretos de afecto —como ayudar con tareas domésticas o hacer un pequeño favor— que las frases cariñosas como “te quiero” o “te extraño”. En cambio, los hombres mostraron mayor inclinación hacia las expresiones verbales, aunque no con la misma fuerza.
El equipo realizó tres experimentos con más de 500 adultos chinos heterosexuales. En ellos, se pedía a los participantes imaginar distintas situaciones románticas o elegir entre perfiles de posibles parejas que se destacaban por “acciones dulces” (gestos prácticos de apoyo) o “palabras dulces” (expresiones verbales de cariño).
En todos los casos, las mujeres consideraron más atractivas y confiables a las personas que mostraban afecto mediante acciones. Las calificaron como más cálidas y seguras, lo que las hacía preferibles para iniciar o mantener una relación. Los hombres, por su parte, no mostraron diferencias tan marcadas y tendieron a valorar más las palabras que los gestos, aunque sin una preferencia tan clara.
¿Por qué ocurre esto? Desde la perspectiva evolutiva, las mujeres suelen priorizar señales que indiquen compromiso y disposición a invertir tiempo y esfuerzo en la relación. Las acciones requieren más dedicación y son más difíciles de fingir, lo que las convierte en un indicador confiable de confianza y estabilidad. En contraste, los hombres pueden responder más rápido a las señales verbales, que resultan inmediatas y fáciles de interpretar como muestras de interés romántico o sexual.
El estudio también aclara que estas diferencias no se deben a costumbre: hombres y mujeres expresan afecto de formas similares en la vida diaria, pero lo que cambia es cómo interpretan y valoran esas expresiones en una posible pareja.
No obstante, los resultados deben leerse con cautela. La investigación se basó en escenarios hipotéticos y autoinformes, no en situaciones reales. Además, todos los participantes eran chinos, por lo que la influencia cultural podría haber jugado un papel importante. Tampoco se analizaron factores como el estilo de apego o la historia personal de relaciones, que podrían afectar estas preferencias.
A pesar de estas limitaciones, el estudio aporta una idea clave: en las primeras etapas del romance, los pequeños gestos cotidianos pueden tener más impacto que los grandes discursos. Para muchas mujeres, una acción concreta transmite mejor la calidez y la confiabilidad que sostienen una relación a largo plazo.
En otras palabras, decir “te quiero” puede ser importante, pero tender una mano, preparar una comida o ayudar con una tarea dice aún más
Referencias:
Título: Who Favor Sweet Actions over Sweet Words More – Females or Males?
Autores: Xing Shu y Jianmin Zeng.
Publicado en: Evolutionary Psychological Science
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