Un nuevo estudio científico reveló que el cerebro desempeña un papel mucho más importante en el desarrollo de la resistencia física de lo que se creía. La investigación, publicada en la revista científica Neuron, encontró que ciertas neuronas del cerebro se activan después del ejercicio y envían señales a los músculos para ayudarlos a fortalecerse y adaptarse mejor al esfuerzo físico.
Durante años, se pensó que la mejora de la resistencia dependía principalmente de los músculos, el corazón y los pulmones. Sin embargo, científicos de la Universidad de Pensilvania, el Laboratorio Jackson y el Centro Médico UT Southwestern descubrieron que el cerebro participa activamente en este proceso.
Los investigadores estudiaron ratones y se enfocaron en un grupo específico de neuronas ubicadas en el hipotálamo, una región cerebral relacionada con la energía, el metabolismo y el hambre. Cuando bloquearon la comunicación de estas neuronas, los animales perdieron gran parte de su capacidad para mejorar su resistencia física, incluso aunque continuaran entrenando.
Los ratones normales mejoraban gradualmente su rendimiento después de varias semanas de ejercicio. En cambio, aquellos con las neuronas bloqueadas se cansaban más rápido y sus músculos no mostraban los cambios biológicos necesarios para adaptarse al entrenamiento.
Otro hallazgo sorprendente fue que estas neuronas no alcanzaban su máxima actividad durante el ejercicio, sino justo después de terminarlo. Además, mientras más entrenaban los ratones, más activas y conectadas se volvían estas células cerebrales, lo que indica que el cerebro también “aprende” con el ejercicio.
Los científicos incluso lograron aumentar la resistencia de algunos ratones estimulando artificialmente estas neuronas después de correr. Esto sugiere que la actividad cerebral posterior al ejercicio es clave para desarrollar mejor condición física.
Aun así, los investigadores aclaran que el ejercicio físico sigue siendo indispensable. El estudio no significa que pensar o estimular el cerebro pueda reemplazar la actividad física, sino que ambos sistemas —cerebro y músculos— trabajan juntos.
Aunque la investigación se realizó en animales y todavía faltan estudios en humanos, los resultados podrían abrir nuevas posibilidades para ayudar a personas con problemas metabólicos o limitaciones físicas. Los científicos consideran que comprender cómo el cerebro participa en la adaptación al ejercicio podría conducir en el futuro a nuevos tratamientos para mejorar la salud y la resistencia física.
Referencias:
Título: “Exercise-induced activation of ventromedial hypothalamic steroidogenic factor-1 neurons mediates improvements in endurance.
Autores: Morgan Kindel, Ryan J. Post, Kyle Grose, Louise Lantier, Eunsang Hwang, Jamie RE Carty, Lenka Dohnalová, Lauren Lepeak, Hallie C. Kern, Rachael Villari, Nitsan Goldstein, Emily Lo, Albert Yeung, Lukas Richie, Bridget Skelly, Jenna Golub, Manmeet Rai, Teppei Fujikawa, Julio E. Ayala, Joel K. Elmquist, Christoph A. Thaiss, David H. Wasserman, Kevin W. Williams, Erik B. Bloss y J. Nicholas Betley.
Publicado en: Neuron.
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