Para hacer realidad tus propósitos de año nuevo hazte preguntas positivas

Una simple pregunta como “¿Vas a dejar el cigarro el próximo año?” puede ser una técnica de cambio de hábitos para personas que quieren influir en su propio comportamiento o en el de otros, de acuerdo con los nuevos hallazgos de una publicación que revisó investigaciones desde 1975 a la fecha.

Los hallazgos muestran que hacer preguntas positivas directas a uno mismo o los demás es más probable que se obtengan resultados positivos que hacer preguntas negativas, tales como “¿Vas a seguir fumando el próximo año?” o frases como “¡Deja de fumar!”.

Investigadores de la Universidad de California, la Universidad de Albany, la Universidad Estatal de Nueva York, la Universidad de Idaho y la Universidad Estatal de Washington trabajaron juntos para examinar más de 100 estudios donde investigaron el “efecto de las preguntas de comportamiento.” Este efecto ocurre cuando se le pregunta a la gente acerca de si ciertas conductas realmente las harán en el futuro.

Los investigadores examinaron por qué se produce el efecto. Sus hallazgos ofrecen una guía para los vendedores, políticos, y otros que buscan afectar el comportamiento humano.

“Si usted pregunta a una persona sobre la realización de una conducta futura, la probabilidad de que la conducta ocurra es mas alta”, dijo el Dr. Dave Sprott,  co-autor del estudio y decano asociado del Colegio de Negocios Carson en la Universidad del Estado de Washington.

Por ejemplo, cuando se pregunta a la gente “¿Vas a empezar a reciclar?” Provoca una respuesta psicológica que puede influir en su comportamiento cuando tienen la oportunidad de reciclar en el futuro. La pregunta les recuerda que el reciclaje es bueno para el medio ambiente, pero también puede hacer que se sientan incómodos si no reciclan. Por lo tanto, se convierten en una motivación el reciclar para reducir sus sentimientos de incomodidad.

Los hallazgos sugieren que este tipo de cuestionamiento es una técnica relativamente sencilla pero eficaz para producir cambios significativos consistentes a través de una amplia gama de comportamientos. De hecho, la técnica puede resultar buena, por ejemplo,  para que los estudiantes hagan menos trampas en la universidad, animar a la gente a hacer más ejercicio, empezar a reciclar, o reducir los estereotipos de género.

“Hemos encontrado que el efecto es más fuerte cuando se utilizan preguntas para fomentar un comportamiento con las normas personales y socialmente aceptadas, como comer alimentos saludables o el voluntariado”, dijo el Dr. Eric R. Spangenberg, autor principal del estudio y decano de la Escuela de Negocios Paul Merage en la Universidad de California.

“Pero se puede utilizar con eficacia para incluso influir en las compras de los consumidores, tales como adquirir un equipo de cómputo de cierta marca.”

Los investigadores aconsejan cautela cuando le preguntamos a alguien sobre los malos hábitos como faltar a clases o beber alcohol. En su opinión, se encontraron con un estudio que muestra que cuando a las  personas se les preguntaron sobre sus  vicios luego estas los hicieron más veces que un grupo de control.

El efecto de hacer  preguntas sobre comportamientos también ha demostrado ser eficaz cuando se administraron las preguntas a través de una encuesta en linea o en lápiz y papel, y cuando se se les pregunta a las personas responder con un “sí” o un “no”. También descubrieron que los que utilizan la técnica les va  mejor cuando no proporcionan un marco de tiempo específico para alcanzar la conducta objetivo.

Por último, la clave para influir en el comportamiento de alguien es preguntar en vez de hacer una declaración. Por ejemplo, si los padres tienen a un hijo adolescente que van a salir a una fiesta es mejor  y más eficaz preguntarle, “¿ Estás seguro de que  vas a de conducir sobrio esta noche?” es en lugar de decirles “¡No bebas porque vas a conducir!.”

Para las personas que preparan sus propósitos de Año Nuevo, una pregunta como: “¿practicaré un deporte en el 2016?” puede ser más eficaz que la cuando se declara: “¡Voy a hacer ejercicio el próximo año!.”

Fuente: Journal of Consumer Psychology

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